Viobact: cómo un equipo de científicas chilenas construyó una marca que traduce ciencia en confianza

Publicado
30 de abril de 2026
4 min de lectura
VioBact tenía tecnología sólida y resultados científicos reales. Lo que faltaba era una marca que lo comunicara. Así se construyó, desde Irlanda y desde Chile.
Antes de tener marca, VioBact ya tenía resultados. Un probiótico marino capaz de reducir bacterias patógenas en larvas de peces, desarrollado por un equipo de científicas del norte de Chile, con validación técnica real y potencial de impacto en la industria acuícola. El problema no era la tecnología. Era cómo comunicarla.
“Estábamos en una etapa de validación técnica con resultados científicos sólidos, pero con una comunicación muy académica”, cuenta Rocío, parte del equipo fundador. “Nos costaba traducir nuestro desarrollo a un lenguaje claro para clientes, inversionistas y el mercado.”
Eso es exactamente lo que un proyecto de branding bien ejecutado resuelve. No cambia lo que eres. Cambia cómo te ven.
¿Qué pasa cuando la ciencia no tiene marca?
Un proyecto científico sin identidad visual clara tiene un problema de credibilidad que no tiene nada que ver con la calidad de su investigación. Los inversionistas, los socios estratégicos y los clientes potenciales toman decisiones de confianza en segundos, mucho antes de leer un paper o entender un proceso biológico. La marca es la primera señal.
VioBact lo sabía. “Nos preocupaba no lograr transmitir correctamente el valor de una tecnología compleja, y que la marca no reflejara el nivel científico y el potencial de impacto que realmente tiene.”
El proceso: primero estrategia, después diseño
Carla, diseñadora de marca basada en Irlanda, fue la encargada de construir la identidad visual de VioBact. Su primer paso no fue diseñar. Fue consolidar.
“Cuando logramos llegar a algo más concreto y aterrizado con respecto a la identidad, la construcción de toda la marca fluyó”, explica. “El primer paso para construir una marca consistente es consolidar todo detalle que la constituye: propósito, atributos, pilares, audiencia, personalidad, filosofía y esencia, propuesta de valor.”
Para un proyecto científico, ese proceso tiene una capa adicional. Entender la base lógica e investigativa detrás de la propuesta de valor no es opcional. “Es fundamental a la hora de construir una identidad visual entender los procesos biológicos, químicos o físicos en los que interviene el proyecto, tanto desde lo teórico como también desde lo visual”, dice Carla.
Las científicas no fueron solo clientes. Fueron colaboradoras activas del proceso de diseño. Su conocimiento del mundo observable, de cómo se ven los procesos que trabajan, alimentó decisiones visuales que ningún brief genérico podría haber producido.
De Figma a Webflow: la marca en digital
Con la identidad construida, Barbara, diseñadora web basada en Chile, tomó ese sistema y lo tradujo a una presencia digital funcional. El desafío: comunicar ciencia sin que se sintiera pesada.
“El foco fue comunicar ciencia sin que se sintiera pesada o aburrida”, explica. “Trabajé mucho en cómo traducir el branding a una experiencia digital clara, considerando colores, tipografía y el uso de texturas e imágenes para generar ritmo y mantener el interés.”
El sitio se desarrolló en Webflow con una estructura pensada para que el equipo de VioBact pudiera editarlo de forma autónoma, sin depender de soporte técnico. Esa decisión no es menor: un proyecto científico con financiamiento limitado necesita herramientas que escalen con él.
“Lograr esa sincronía entre identidad visual y funcionalidad técnica es lo que hace que un proyecto pase de ser una web más a una herramienta de comunicación real”, dice Barbara.
El resultado: de lo técnico al impacto
Hoy VioBact comunica diferente. “Pasamos de explicar desde lo técnico a comunicar desde el impacto”, cuenta Rocío. “Hoy podemos contar qué hacemos, para quién y por qué importa, en segundos.”;
Los resultados son concretos. Mayor interés en pilotos, conversaciones con la industria, espacios de inversión. No porque la tecnología haya cambiado, sino porque la narrativa ahora está a la altura de lo que la tecnología hace.
“Lo más valioso fue lograr una identidad clara, profesional y alineada con nuestro propósito. Hoy podemos comunicar de forma simple un problema complejo, conectando con industria, inversionistas y aliados estratégicos.”
Lo que este proyecto dice sobre el talento creativo latinoamericano
Dos diseñadoras, una en Irlanda y otra en Chile, trabajando en sincronía sobre un proyecto científico del norte de Chile. Ese es el modelo que Findie existe para hacer posible.
No es una excepción. Es el estándar al que apunta cada match que hacemos.
Si tienes un proyecto que necesita una marca que esté a la altura de lo que estás construyendo, puedes describir tu proyecto en Findie y nos encargamos del match.



